Hay ocasiones en las que los días de menstruación pueden alargarse más de lo habitual, el sangrado es mucho más abundante y da la sensación de que la regla es interminable. Nos preguntamos entonces si será un proceso anormal y si debemos acudir al médico.
Hay muchos términos para definir la perdida excesiva de sangre: polimenorrea, metrorragia, menorragia o hipermenorrea, pero todos se agrupan en el concepto de sangrado uterino anómalo.
El sangrado uterino anormal tiene influencia en la actividad y calidad de vida de la mujer que lo padece.
Ciclo menstrual: 21- 35 días. Se cuenta desde el día 1 de una regla, al día 1 de la siguiente
Duración: 1-7 días
Cantidad: 5- 80 ml/ ciclo, que de media se corresponde a 1 taza de té. El 90% del sangrado ocurre en los primeros días.
Color: variable: rojo oscuro, marronoso o incluso negruzco
Dolor: No altera tu vida diaria
También es normal un sangrado escaso alrededor de la ovulación y en los días previos a la regla, y la expulsión de coágulos durante la menstruación.
Hay muchas patologías funcionales, hormonales u orgánicas que alteran las reglas, como: cambios en el funcionamiento del tiroides, fallo en la secreción de hormonas del ovario, alteraciones de la coagulación o la presencia de pólipos, miomas en el útero, quistes en los ovarios o el uso de ciertos medicamentos.
La consecuencia más común del sangrado abundante es la anemia por falta de hierro, que puede producir: debilidad, fatiga, dolor de cabeza, piel y mucosas pálidas, uñas quebradizas.
Si crees que tu regla no es normal, haz un calendario menstrual con los días y la cantidad durante tres meses. Si no cumple estos criterios o presentas de forma brusca un sangrado muy abundante, consulta con tu ginecólogo.
Fraser IS, Critchley HO, Broder M, Munro MG. The FIGO recommendations on terminologies and definitions for normal and abnormal uterine bleeding. Semin Reprod Med. 2011 Sep;29(5):383-90.
Fernández Parra J, Álvarez López C, Martínez Morales S. Actualización del sangrado menstrual abundante. Prog Obstet Ginecol 2020;63(2):68-80.
Autora: Dra. Ester Martínez Lamela. Ginecóloga. Hospital Universitario Infanta Leonor, Madrid
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