Recomendaciones importantes sobre el uso de medicamentos

Al adquirir el medicamento, es importante leer el prospecto para saber cuál es el modo de dosificación adecuada.

No se recomienda triturar el medicamento si no se indica específicamente.

En los medicamentos líquidos no es recomendable utilizar cucharas, sino los dosificadores de medición que acompañan al fármaco o, en sustitución, una jeringuilla con la dosificación apropiada.

Si su situación laboral consiste en manejar maquinaria peligrosa o conducir un vehículo, informe a su médico en el caso de que la medicación para su sintomatología tenga como efecto secundario una reducción de reflejos que pueda llegar a ser causa de accidente.

Los efectos secundarios que algunos medicamentos pueden causar son:

  • Reducción de los reflejos y del tiempo de reacción.
  • Alteración de la percepción de las distancias.
  • Hiperactividad e hiperreactividad.
  • Reducción de la visión periférica.
  • Estados de confusión y aturdimiento.
  • Somnolencia
  • Alteraciones musculares de carácter agudo (espasmos, calambres, etc.)

Hay que tener extremo cuidado con la combinación de medicamentos y alcohol, y no hay prospecto que no prevenga contra ello. El alcohol puede afectar la efectividad del medicamento y, en caso de medicamentos antipsicóticos, potenciarlos hasta nivel poco controlable.

Los medicamentos con los que se tiene que evitar el consumo de alcohol son los siguientes: analgésicos, antinflamatorios, tranquilizantes, ansiolíticos, somníferos, antidepresivos y antipsicóticos en general.

El consumo conjunto de alcohol y medicamentos puede provocar efectos graves de somnolencia y pérdida de reflejos, por lo que también se desaconseja que se desarrollen acciones peligrosas con estas medicaciones: manejo de máquinas y conducción.

Por eso es aconsejable informar al médico de un consumo habitual de alcohol para que adapte la dosificación. No pida consejo sobre ello a personas que no son profesionales de la medicina, siga estrictamente la pauta marcada por el médico.

Con los medicamentos que se toman por vía oral hay que tomar precauciones para que el aparato digestivo no se vea afectado. Para evitar que se produzcan irritaciones en el esófago es necesario ingerir el medicamento con agua, y evitar acostarse durante un tiempo.

Los antinflamatorios son fármacos que suelen afectar especialmente al estómago, por lo que normalmente se recetan con medicamentos denominados protectores del estómago y, paralelamente, es recomendable realizar su ingesta acompañada por un vaso de leche o de agua.

Otra de las reacciones comunes son los medicamentos que tienen como efecto secundario el estreñimiento y con los cuales hay que beber suficiente líquido durante el tratamiento para que este efecto secundario no se vuelva grave.

Por el contrario, hay otros que provocan diarrea, por lo cual es igual de importante mantener al organismo adecuadamente hidratado a través de líquidos y, sobre todo, de sueros fisiológicos.