Vacunas: uso de la inmunidad natural

Uso de la inmunidad naturalEl mejor momento para detener un virus o una bacteria es antes de que pueda infectar a alguien. Las vacunas pueden proporcionar al organismo una forma de identificar un agente infeccioso e instrucciones sobre cómo vencerlo y, potencialmente, evitar infectar a otros.

El cuerpo humano está constantemente enfrentándose a agentes patógenos. La mayoría de las veces son detectados y destruidos antes de que puedan hacer daño. Pero hay momentos en que no es una pelea justa. A lo largo de nuestra historia, virus como la viruela y la gripe han causado la muerte a cientos de millones de personas. Finalmente, cuando se descubrió que el organismo podía armarse con anticipación para combatir al invasor mediante la inoculación de una vacuna, fue aclamado como un gran avance. Desde entonces, las vacunas han confirmado repetidamente su lugar como uno de los mayores avances en salud pública de todos los tiempos. Y su uso generalizado ha resultado en el control, eliminación o prácticamente eliminación de muchas enfermedades infecciosas que alguna vez fueron omnipresentes y, a menudo, fatales.

En Pfizer, tenemos una larga historia en investigación y desarrollo de vacunas, incluyendo un papel fundamental en la erradicación de la poliomielitis y la viruela. A través del desarrollo de tecnologías y sistemas de administración innovadores (el término que se usa a menudo es "vacunas nuevas"), hemos creado innovaciones para ayudar a prevenir infecciones bacterianas como las causadas por S. pneumoniae y N. meningitidis, así como la infección vírica causada por el SARS-CoV-2. Hoy, más que en cualquier otro momento de la historia, las personas se benefician de vacunas seguras y eficaces para prevenir infecciones y enfermedades. Estas inyecciones han ayudado a proteger a personas de todas las edades, desde recién nacidos hasta personas mayores. Sin embargo, nuestro trabajo no ha terminado. Muchos virus y bacterias aún presentan un grave riesgo para la salud, por lo que continuamos enfocándonos en la investigación y el desarrollo en nuevas áreas, con el objetivo de agregar más vacunas aprobadas para combatir los patógenos.

Cuando un paciente tiene una infección grave, puede ser tratado con antibióticos o medicamentos antivirales que ayuden a su cuerpo a combatir el patógeno. Si bien estos medicamentos pueden ser efectivos, combatir una infección una vez que está avanzada y el paciente está hospitalizado no es tan fácil como prevenirla en primer lugar. Las vacunas funcionan preparando el sistema inmunológico del cuerpo con una defensa contra el patógeno. El virus o la bacteria se reconoce, neutraliza y destruye, a menudo antes de que pueda propagarse. Nuestros científicos de investigación y desarrollo de vacunas están trabajando para extender los beneficios de las vacunas a nuevas áreas. Están marcando el comienzo de una nueva era de innovación para la prevención de enfermedades, con un enfoque especial en la investigación y el desarrollo de vacunas para poblaciones especiales como la materna/neonatal, y vacunas destinadas a tratar las infecciones adquiridas en hospitales y el cáncer.

Para ayudar a proteger a tantas personas como sea posible de enfermedades potencialmente mortales, estamos trabajando para desarrollar y distribuir vacunas en todo el mundo. Ya hemos visto que, al canalizar recursos hacia las oportunidades de salud pública más prometedoras, podemos tener un impacto en todas las áreas de la vida.

Nuestro programa de Investigación y Desarrollo de Vacunas incluye un enfoque continuo en la prevención de enfermedades como la enfermedad neumocócica, meningocócica o la COVID-19. También estamos avanzando en vacunas para otras infecciones graves de niños, adolescentes y adultos, incluida la gripe, la enfermedad de Lyme, el virus respiratorio sincitial (RSV) y C. difficile.

Para más información, visita Pfizer.com

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