El equipo de neurociencias de Pfizer está desarrollando herramientas para la detección temprana de la enfermedad del Alzheimer.
El incremento del número de pacientes afectados por desórdenes neurológicos y psiquiátricos constituye un problema cada vez más importante en el mundo actual y obliga a los países a emplear mayores recursos para estos pacientes que se encuentran en situación de dependencia. El área de neurociencias de Pfizer está tratando de buscar soluciones terapéuticas para estas personas.
Los trabajos realizados hasta el momento han permitido a la compañía tomar un audaz liderazgo en la investigación de los síntomas y en la modificación de las enfermedades siempre que es posible. Esto ha posibilitado el desarrollo de enfoques novedosos para tratar enfermedades como el Alzheimer, la esquizofrenia y otras sintomatologías. Para la ansiedad, desórdenes del sueño o el tratamiento del dolor neuropático, se están ampliando las investigaciones para los agentes vinculados a alpha-2 delta, el mecanismo que ha permitido el desarrollo de algunos de los medicamentos que en esta área Pfizer ya ha puesto a disposición de los pacientes.
El alzheimer sigue siendo de las enfermedades menos diagnosticadas en el mundo, se estima que solo se conoce la tercera parte de los enfermos de alzheimer (18 millones de personas) reciben tratamiento. Durante años, las investigaciones científicas han tratado de entender la enfermedad. El equipo de neurociencias de Pfizer tiene en la actualidad potenciales tratamientos para el alzheimer en investigación y desarrollo. El compromiso para encontrar nuevas medicinas se ha materializado con la adquisición, en 2006, de Rinat Bioscence y la colaboración con Transtech Pharma.
Además de para tratar el alzheimer, el área terapéutica de Neurociencias de Pfizer tiene, actualmente, 16 nuevos potenciales medicamentos en investigación y desarrollo que podrían ser indicados para enfermedades como la esquizofrenia, desórdenes de ansiedad generalizada, la prevención del trastorno bipolar, el insomnio o la epilepsia.
En España hasta un 2% de la población podría sufrir trastorno bipolar, afectando principalmente a jóvenes entre los 20 y 30 años. El objetivo fundamental que Pfizer busca con sus tratamientos antipsicóticos es conseguir el reestablecimiento de la funcionalidad del paciente. En esta línea, distintos estudios señalan que ya hay medicamentos que consiguen controlar los síntomas a corto y largo plazo.