El estrés es la respuesta del cuerpo a condiciones externas que perturban el equilibrio emocional de la persona. Podemos entenderlo como una sobrecarga para el individuo, que depende tanto de las demandas de la situación como de los recursos con los que cuenta el individuo para afrontar dicha situación.
El estrés no se puede considerar en principio como una enfermedad sino como la respuesta, tanto física como mental, a las adaptaciones y ajustes del ser humano a los diversos acontecimientos vitales.
Cualquier suceso que genere una respuesta emocional, puede causar estrés; esto incluye tanto situaciones positivas (el nacimiento de un hijo) como negativas (pérdida de empleo). El estrés es siempre una respuesta de carácter fisiológico; ante un agente estresor, externo o interno, se produce una segregación de hormonas que producirán cambios a distancia en diversas partes del organismo.
Este fenómeno es un particular mecanismo de defensa que puede transformarse en un medio de autodestrucción, si permitimos que nos sobrepase y no lo manejamos de forma eficaz.
Se tiende a creer que el estrés es consecuencia de situaciones externas a nosotros, pero en realidad se trata de un proceso en el que interaccionan las circunstancias del entorno y nuestras respuestas cognitivas, emocionales y físicas. Es decir, que suele ser nuestra interpretación lo que potencia una reacción negativa de estrés, más que la situación a la que nos enfrentamos.
Podemos dividir en clases las causas del estrés:
Sin embargo, esto sólo nos proporcionará una idea aproximada, ya que es la combinación de agentes de diversa procedencia lo que acaba provocando respuestas excesivas. Cualquier clasificación es incompleta ya que todas las posibles causas interactúan entre sí produciendo otra combinación causal que también deberíamos incluir y así hasta el infinito.
El estrés se puede manifestar a través de:
No podemos vivir sin estrés, pero afortunadamente hay medios de poder hacerle frente y vivir con mayor serenidad. Estas estrategias pueden ayudarte:
Si los síntomas de estrés persisten durante varias semanas, es posible que necesites una evaluación médica y psicoterapia de apoyo para aprender nuevas técnicas que te permitan dominar la situación.