El sueño cambia de forma progresiva con la edad, haciéndose más ligero, algo más corto, con despertares nocturnos más frecuentes y con mayor tiempo transcurrido en la cama antes de conciliarlo. Es importante que diferencie todos estos cambios debidos a la edad de lo que es el auténtico insomnio.
Si usted no duerme bien debe consultar a su médico para que valore las posibles causas y le sugiera un tratamiento o le remita al especialista correspondiente.
Nunca tome medicación por su cuenta, sino siempre con la supervisión de su médico. Los medicamentos utilizados para el insomnio pueden ser peligrosos utilizados incorrectamente. No deben ser tomados durante largos periodos de tiempo y nunca deben asociarse al alcohol. No aumente por su cuenta la dosis prescrita.