Dr. Carlos Panizo Santos Especialista en Hematología Colaborador Clínico. Servicio de Hematología y Hemoterapia CLINICA UNIVERSITARIA DE NAVARRA
El mieloma múltiple es una enfermedad frecuente que consiste en una proliferación atípica de las células plasmáticas. Estas células derivan de los linfocitos B y se encargan de la producción de las inmunoglobulinas, proteínas necesarias para la defensa de las infecciones. Incide principalmente en personas de edad avanzada (mayores de 50 años). Las células plasmáticas neoplásicas se acumulan en la médula ósea, éstas segregan una inmunoglobulina detectable en el suero y, por último, las células plasmáticas favorecen la degeneración del hueso, originando imágenes osteolíticas -petrificación del hueso-.
Como en muchas enfermedades neoplásicas ?en las que hay un nuevo crecimiento de tejido-, no está claro su origen, aunque podrían estar implicados en su desarrollo algunos virus, fármacos, productos químicos, radiación, etc. No obstante la etiología de la enfermedad sigue siendo desconocida.
Los síntomas del mieloma múltiple se derivan de la proliferación descontrolada de las células plasmáticas en la médula ósea. Dichas células desplazan a las células normales, originando un cuadro de anemia con su sintomatología acompañante (cansancio, palidez, taquicardia, sofocos, etc.). También se producen intensos dolores óseos y a veces fracturas espontáneas de los huesos. Como consecuencia de la presencia de una proteína anómala en la sangre puede derivarse un daño en los riñones que desencadene una insuficiencia renal. Otras manifestaciones clínicas pueden estar en relación con el aumento de calcio en sangre, compresiones neurológicas, etc.
El diagnóstico debe realizarse mediante analítica general de sangre y orina, y punción o biopsia de la médula ósea. Asimismo, debe realizarse un estudio radiológico de los huesos. En la actualidad son imprescindibles los análisis de citometría de flujo, citogenética y biología molecular para el diagnóstico, y determinar correctamente los factores pronósticos individuales de cada paciente con mieloma múltiple.
Previamente a iniciar cualquier tratamiento debe realizarse un estadiaje de la enfermedad, para comprobar el grado de afectación y la estabilidad del proceso. En los casos que sea necesario tratar, se realizará con quimioterapia, pudiéndose emplear muy diversos esquemas, dependiendo de los distintos factores pronósticos. Hoy en día se ha demostrado que el autotrasplante de médula ósea es un tratamiento eficaz en aquellos casos en los que esté indicada su realización. Muy recientemente se está comenzando a utilizar la talidomida, con resultados esperanzadores.
El pronóstico del mieloma múltiple depende del estadio en que se encuentra la enfermedad y de los factores pronósticos. Aunque hace unos años tenía una elevada mortalidad en poco tiempo desde el diagnóstico, las nuevas modalidades terapéuticas hacen abrigar mejorías en el pronóstico a corto plazo.